Entender el trauma también significa entender el cerebro. Cuando los niños y los jóvenes experimentan estrés o peligro, sus cerebros no siempre responden de manera racional o verbal. En cambio, los diferentes sistemas cerebrales se turnan para marcar el camino. Aprender cómo funcionan estos sistemas ayuda a los niños a entender sus reacciones y ayuda a los adultos a responder con empatía en lugar de con corrección.
Cómo responde el cerebro al estrés
La investigación basada en el trauma muestra que el cerebro está organizado en torno a la supervivencia. En situaciones de estrés, el cerebro cambia automáticamente sus prioridades para mantener a la persona segura. Este proceso está impulsado en gran medida por la amígdala — a menudo descrito como «detector de humo» — que busca peligros y activa las respuestas de supervivencia cuando se detecta una amenaza.
Los modelos de neurociencia distinguen con frecuencia entre tres sistemas cerebrales que interactúan:
- la cerebro pensante, responsable del razonamiento, la planificación y el control de los impulsos
- la cerebro emocional, que procesa los sentimientos y los recuerdos emocionales;
- y el cerebro de supervivencia, que regula las funciones corporales básicas y prepara al organismo para responder al peligro.
Cuando la amígdala percibe una amenaza, el cerebro de supervivencia toma el control y el cerebro pensante se desconecta temporalmente. Como describen van der Kolk (2014) y Perry (2006), no se trata de una falta de autocontrol sino de un mecanismo de protección. En los niños que han sufrido un trauma, este «sistema de alarma» puede volverse hipersensible y activarse incluso en situaciones que ya no son peligrosas.

De la investigación a la práctica: el Dentro del cerebro póster
El Póster Inside The Brain se desarrolló como parte del Enfrentar un trauma kit de herramientas para ayudar a los niños y jóvenes a entender estos procesos de una manera concreta y visual. En el centro del póster aparece Ezra, uno de los personajes principales de la caja de herramientas, dos veces: una con el cerebro en estado neutro y otra en estado de estrés.
El póster presenta tres áreas cerebrales claramente codificadas por colores:
- la cerebro pensante (azul), vinculado a habilidades como la planificación, el aprendizaje, el lenguaje y la toma de decisiones;
- la cerebro emocional (rojo), donde se procesan emociones como la alegría, el miedo y la tristeza;
- la cerebro de supervivencia (verde), responsable de la regulación corporal, como la respiración, la frecuencia cardíaca, el hambre, el sueño y la energía.
El amígdala (naranja) conecta y dirige los tres sistemas. Cuando se activa, desencadena respuestas de supervivencia como luchar, huir, paralizarse, someterse o pedir ayuda a gritos. El contraste visual entre el cerebro tranquilo y el estresado de Ezra ayuda a los niños a ver, literalmente, lo que ocurre cuando el estrés se apodera de ellos.
En la parte superior del póster, un «área de almacenamiento» muestra una amplia gama de situaciones y recuerdos, desde momentos cotidianos como andar en bicicleta o leer un libro hasta experiencias más intensas como el acoso, los conflictos, las pérdidas o los ruidos fuertes. Estas imágenes invitan a reflexionar sobre cómo diferentes situaciones pueden desencadenar diferentes respuestas cerebrales, y cómo esto difiere de una persona a otra.
Cómo se puede usar el póster
- Explorando el cerebro juntos
El juego comienza con curiosidad. Se invita a los niños a explorar el póster, reconocer los iconos de las diferentes áreas del cerebro y adivinar qué representan. Esta divertida investigación abre la puerta a explicar los tres sistemas cerebrales y el papel de la amígdala con un lenguaje sencillo y apropiado para su edad.
- Cerebro neutral versus cerebro estresado
Al comparar los lados izquierdo y derecho del póster, los niños pueden comprender visualmente la diferencia entre un cerebro en equilibrio y un cerebro estresado. Esto ayuda a normalizar las respuestas al estrés y reduce la vergüenza: el cerebro no está «roto», sino que está haciendo su trabajo.
- Conectando recuerdos y reacciones
Las burbujas de memoria permiten a los niños pensar en qué situaciones les parecen seguras o estresantes, para ellos o para uno de los personajes del kit de herramientas. Trabajar primero con los personajes crea distancia emocional, lo que hace que la actividad sea más segura para los niños que no están preparados para hablar sobre sus propias experiencias.
- Construyendo estrategias de regulación
El póster conduce naturalmente a conversaciones sobre herramientas y estrategias que ayudan a calmar el cerebro que sobrevive y a hacer que el cerebro pensante vuelva a estar en línea. Estas discusiones se pueden profundizar más adelante utilizando otros pósters de la caja de herramientas, como Ciudad del autocuidado, Canal Stress-Discovery o Mi equipo de soporte.
Al externalizar los procesos cerebrales y utilizar metáforas visuales, Dentro del cerebro ayuda a los niños a desarrollar el lenguaje para experiencias internas que a menudo son difíciles de describir.

Por qué es importante
Cuando los niños comprenden que diferentes partes de su cerebro toman las riendas en diferentes momentos, obtienen una visión de su propio comportamiento y emociones. Esta conciencia apoya la autorregulación, la alfabetización emocional y la resiliencia. Es importante destacar que el póster hace hincapié en que todas las partes del cerebro son igualmente valiosas. Funcionamos mejor (y nos sentimos más seguros) cuando el cerebro pensante, emocional y de supervivencia trabajan en conjunto.
Recursos
van der Kolk, B. (2014). El cuerpo mantiene la puntuación: cerebro, mente y cuerpo en la curación del trauma. Vikingo.
Perry, B.D. (2006). Aplicación de los principios del neurodesarrollo al trabajo clínico con niños maltratados y traumatizados. En N. B. Webb (Ed. ), Trabajando con jóvenes traumatizados en el ámbito del bienestar infantil (págs. 27 y 52). Prensa de Guilford.
StreetSmart/MS: Kit de herramientas para enfrentar el trauma — https://www.street-smart.be/facing-trauma
Este conjunto de herramientas fue cofinanciado por la Unión Europea.




